
Las 2 de la mañana, siempre me recordarán
O mio bambino caro de Maria Callas, el Cappuccino recién hecho, la cama abierta esperándome, la ducha caliente que me calma el dolor de cuello, el incienso de canela, el cuadro de Georgia O´Keeffe en el que sale esa luna pequeña y el resplandor de la farola...
¡Cómo voy a echar de menos mi buhardilla!
4 comentarios
hija adoptiva -
Julia -
Y siempre tendré una caja de galletas de puta madre, esperándote.
Besos
Big F. -
Esa buhardilla tan acogedora, agradable, inclinada, placentera y tan baja también, joder.
Tu futura casa tendrá una, ¿no!
Cide -
Suerte.