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mUeRdEmE La bOcA

Inge

Inge

Como estoy en edad de merecer y con un retraso considerable, ya he empezado a hacer planes.

Ando preguntando a las amistades, qué nombres les gustan. The boy with the cold name, me ha dicho que Inge le gusta. Y a mí me ha encantado, porque inmediatamente, ese nombre como escandinavo me ha traído a la mente una niña dulce, de enormes ojos azules y mirada lánguida, a la que le calme la música de Grieg.

Me imagino con la cría de vacaciones en una playa de Asturias y llevándola a la guardería mientras me voy a trabajar. Veo hasta los dibujos que va a hacer, las noches que voy a estar sin dormir porque el moco tiene fiebre y la satisfacción cuando me diga que quiere ser escritora.

Al final va a ser verdad lo del “reloj biológico” y lo que era un problema, ahora me hace hasta ILUSIÓN.

*** Canción de cuna: "Nana del Caballo Grande" escrita por García Lorca y cantada por Camarón ***

Falsa alarma

No vais a ser padrinos...

Cuarto y mitad de creatividad

Cuarto y mitad de creatividad

*** Canción del día: "Malagueña salerosa" de Toni Dalli ***

Desde que soy pequeña he tenido complejo por mi falta de creatividad.

Mi hermana, que es dos años menor que yo, siempre anda haciendo cosas interesantísimas. Pinta cuadros näif, viaja cada vez que encuentra un hueco, coge su bici pintada de cebra y se pierde por la ciudad... Desde que era una cría es muy inquieta y distribuye su tiempo de manera perfecta, encontrando huecos para llevar a cabo todas las cosas que le gustan. Cuando una persona es así, todas las cosas que enfrenta, le dan ideas y alimentan su creatividad.

Carmen está ahora en Bristol, con la excusa de un curso de Inglés. Pero ella que es muy lista, se ha apalancado en casa de un compositor que hace música para películas, está conociendo gente rarísima y anda por ahí con su mochila a la espalda, visitando parques y metiéndose en tiendas de libros viejos y de discos a 1 libra.

Yo siempre he sido al contrario. Muy tranquila, muy de estar en casa, muy de pensar por las noches la cantidad de tiempo que pierdo sin hacer nada. Ese “hacer nada” me cabrea, ese cabreo me bloquea, ese bloqueo me hace quedarme en mi buhardilla, melancólica, frustrada y mordiéndome la cola.

Por cierto hermosa, que te admiro desde que éramos pequeñas, que cada día me gusta más cómo eres y que te mando besillos chicos...

La Fiesta

La Fiesta

*** Canción de la noche: “I am human” de The Smiths ***

Anoche estuvimos de farra en casa de una amiga. En cuanto me serví un Whisky con Coca Cola, Jose se ofreció a hacerme un bocadillo de tortilla de patata. Tuve que decir que sí, que me apetecía, porque la tortilla de patatas siempre suena bien y está feo decir que no al pincho nacional.

Ha sido una noche muy bizarra. Allí había Ingenieros (que es un grupo al que no hay que acercarse demasiado, porque al mínimo descuido te están hablando de Estructuras), niñas con las tetas en la calle, gente comiendo setas y flipando con una caja de bombones, gente como yo observando el percal y privando en una taza de desayuno, niños muy guapos, niñas espectaculares, niñas para chillarles de feas, un tío que se parecía a Jude Law, uno con hipoparatoidismo y los ojos de bolilla...

Como a las dos nos fuimos de bares, que decir eso en este pueblo es mucho porque hay cuatro y cierran demasiado pronto. Allí me encontré a la fantasía sexual de mis 20 años, que sigue tan erótico como siempre y me dio un beso en el cuello.

A las cuatro volvimos a la casa de la fiesta. Que es lo peor que se puede hacer, porque tienes que estar racaneando de todas las botellas para servirte una copa como mandan los cánones. Se nos antojaron unas lentejas, pero como no había, los niños estuvieron comiendo patatas fritas, estuvimos hablando de Psicología y de los Smiths, se me pasó por la cabeza pillarme al Señor Gas, luego me dio pereza...

Y hemos terminado la noche, a las diez de la mañana, entonando con Chocolate y Churros y viendo un globo aerostático mecerse por el cielo de nuestra borrachera.

Las cosas que me gustan

Las cosas que me gustan

ESCUCHAR:

- A Edith Piaf en los días tontos.

- Música brasileña cuando tengo cuerpo de fiesta.

- Grupos nuevos de los que no había escuchado ni el nombre.

COMER:

- Chicles de menta que pican y te despejan hasta los alvéolos pulmonares.

- Chocolate en tableta a pequeños bocaítos.

FUMAR:

- Cigarrillos Lucky Strike.

- A medias con mi amiga TH, cigarrillos Cartier con la boquilla satinada y sentir que somos Audrey Hepburn.

GASTAR:

- Más de lo que debo en una librería, recorrer la ciudad con la bolsa llena e ir pensando cual será el primero que leeré.

- Mi tiempo, haciendo chorradas como escribir un BLOG.

- Una tarde entera, viendo el mar y pensando de qué color pintaré mi mecedora vieja.

BEBER:

- Jack Daniels con Coca Cola.

- Cuatro litros de agua durante el día.

- Mojitos en el jardín de las niñas.

ENCONTRAR:

- El vestido del verano, en una tienda de segunda mano por el precio de un CD Nice Price de Boney M.

- Amigos perdidos y verles en los ojos que les gustan sus vidas.

- Las cosas cuando las estoy buscando.

VER:

- A Stewie, el crío de Family Guy, diciéndole a su madre que es una arpía manipuladora.

- Exposiciones de Fotografía.

- A un rasta con unos ojos preciosos y una sonrisa Profidén, observándome con curiosidad desde la distancia.

La noche

La noche

El cielo torna a negro y se salpica de brillos de astros. La nocturnidad. La luz confinada a un solo punto. La luminosidad tenue de la Luna. La romanza de los grillos y los búhos. Litros de rayos blancos. Reflejos níveos en las capas dormidas de los árboles. Crujidos lejanos de camas abiertas. Murmullos de gatos que corretean por los tejados. Edredones de pluma de oca. Almohadones. Mantas de Paduana. Juegos de sábanas de hilo y tergal. Preludio de besos y caricias en la nuca. Ojos que buscan en la oscuridad y al no encontrarse, se imaginan. Bocas ansiosas de carne templada y temblona. Bebés que lloriquean en la cuna porque tienen frío. Niños de siete años con pesadillas del Hombre del Saco. Y el Hombre del Saco, apoyado en la barra de una tasca. El Saco vacío, le espera en el suelo abriendo la boca en un bostezo. El Hombre le lanza un guante, para que el Saco no se duerma. Suena una canción de Serrat. Otro hombre llora sentado en el suelo de madera. La Zorra por la que llora, está bailando por ahí, con la melena al viento y pintada como una puerta. Ella no merece sus lágrimas, pero él no lo sabe y le duele la carcajada de ella, que le trae la brisa de la noche. Los gatos ronronean en los tejados y yo los envidio.

Querida tristeza: De ti me he enamorao

Querida tristeza: De ti me he enamorao

“Despreciar la melancolía, es de alma enferma”
(Séneca)

*** Canción para acompañar las penillas: “La sangre de tu tristeza” de Gabinete Caligari ***

Melancolía es echar de menos tus manos enredadas en mi pelo, saber que nunca volverán a jugar con los mechones rebeldes de mi nuca. Acostumbrarme y dormir con la resignación pegada a mi boca en forma de lágrimas.

Melancolía es entender que nadie nunca escuchará mis letanías con la misma gravedad que tú lo hacías y saber que fui yo la que te alejé.

Melancolía es oír tu canción con el nudo en la garganta porque ya siempre me parecerá triste.

Melancolía es acordarme de tus ojos del color del agua del deshielo y darme cuenta que ahora estarán buscando otros.

Seguiré pasando los días con esta tristeza vaga, profunda y sosegada.

La vida es, al fin y al cabo, ir añadiendo...

A la ducha

A la ducha

No hay cosa que me siente mejor, que una ducha de media hora, con el agua casi hirviendo. Es de lo poco que me reconforta después de un día perro.

Pero no siempre fue así. Para exorcizar mis fantasmas, siempre he tenido que comprar cortinas de ducha transparentes, porque vi Psicosis demasiado joven y me dejó un traumatizada. Años después leí que a Janet Leigh, la protagonista de la escena del acuchillamiento en la ducha, también le había impactado tanto, que sólo podía darse baños.

Mi pasión por ellas comenzó cuando J. vino a verme y me echó un caliqueño mítico dentro de esta ducha enana. Un polvo de aquellos de muérdeme la mano, que escandalizas al personal. Después he seguido practicando, por ir quitándome los traumas principalmente.

Lo que me falta es ducharme con ropa, como en la foto, que por absurdo mola...

*** Canción para un baño en compañía: "Sexual Healing" en versión acústica de Ben Harper ***

1915

1915

1915 fue un gran año, en Abril nació Billie Holiday y en diciembre Edith Piaf, separadas por unos cuántos metros cúbicos de agua salada.

Las dos cantaron cómo les dio la gana, porque ellas podían permitírselo. Las dos también llevaron una vida de mierda.

El alcohol, la amargura y las drogas las llevaban ondeando hasta los escenarios. Allí se crecían y cantaban sus historias tristes, dejando al público extasiado y conmovido.

Sus voces llevan el sello del sufrimiento infinito; sólo por eso hay que escucharlas en silencio y con respeto.

A mí me gusta tumbarme en la cama, concentrada en sentir sus voces cerca, como abrigándome.

*** Billie Holiday: “Gloomy Sunday”, “As time goes by” ***

*** Edith Piaf: “Non, je ne regretted rien”, “L´e effet que tu me fais” ***

Últimas noticias desde la resaca

Últimas noticias desde la resaca

En cuarenta y ocho horas han pasado muchas cosas:

1) Llevo demasiados días de borrachera...

2) Llevo muchos días sin decir, ni oir algo agradable.

3) Perro Katiusko ha visitado mi página.

4) Mi niña, TH, ha abierto un blog.

5) Me he sorprendido favorablemente al leer el primer relato que acaba de escribir un amigo.

6) Mi conexión de Internet me ha vuelto a dejar tirada.

7) Se ha muerto el Papa, mientras yo estaba recordando viejos tiempos con un antiguo amante y regando el asunto con Coronitas.

A un Blog abandonado

A un Blog abandonado

Me encuentro perdida sin conexión a Internet. No puedo mirar mi correo, ni buscar información para mi trabajo de Control de Calidad, ni charlar con los amigos que están lejos y lo peor de todo; no puedo publicar en la página, ni subir fotos, ni recomendar canciones, ni leer vuestros comentarios.

Esta semana ha sido muy aburrida y he tenido que bajar a Madrid a un concierto de Brahma, salir tres noches, llamar a amigos que tenía casi olvidados, irme de cañas a las siete de la tarde, achicharrarme al sol en el jardín, ir a algunas clases (pocas), celebrar mi cumpleaños con todos mis amigos, irme a Burgos a pasar el puente, leerme un libro que tenía pendiente desde el 98 y ver algunas películas que iba atrasando.

Pienso en mi Blog abandonado y se me caen unas lágrimas como molletes de Antequera. Lo echo de menos a todas horas. Intuyo que mis cientos de lectores andan desquiciados por la falta de actualización, porque me llaman de todos los rincones del mundo diciendo que ya no saben qué música buscar por ahí y que sin mis textos no saben de qué hablar en los descansos de los cafés.

Qué tristeza me da verles tan perdidos, pero Telefónica es así... Un día te da un servicio de pena y sorprendentemente al siguiente día, te lo da peor.

Adopta un perro

Adopta un perro

Un colega mío acaba de pillarse este perrito y le ha bautizado: Ruiz de Polanco para luego llamarle Pololo.

El caso me recuerda al de un conocido que se llamaba Macedonio y el cabrón también había cargado con ese lastre a su hijo, quien por cierto se presentaba diciendo: “Me llamo Macedonio, pero podéis llamarme Mace”.

La mayoría de las veces, dos opciones no son suficientes.

Este pueblo

Este pueblo

*** Canción del día: “Tango por una cabeza” de Carlos Gardel ***

Cuando uno llega a este pueblo por primera vez, le parece un pueblo falso y prefabricado. Parece que estás en el desierto de Tabernas, que las casas están apuntaladas por detrás y que las personas que se pasean por sus calles no son reales, sino contratadas por el Ayuntamiento para un vídeo promocional.

Cuando sales por la noche, notas que eres extraño, porque la música no es la tuya y las copas cuestan 6 euros y huelen a Nenuco desde la distancia. Sales sin maquillaje, sin tacones, con aquellos vaqueros que son comodísimos (pero no cuestan medio sueldo mínimo interprofesional) y parece que la gente te mira como a una iguana en medio del desierto.

Vas amoldándote, vas conociendo a personas que podrías llevar a Málaga al bar Lo Güeno a comerte unas croquetillas con los dedos. Y ves que no estás solo.

Luego empiezas a compartir fluidos con peña de otras comunidades autónomas y piensas que no todo está tan mal. Que puedes construirte una burbuja protectora y que nunca te parecerás a esas niñas que se levantan a las cinco de la mañana para hacerse la sesión de manicura, pedicura, peluquería, maquillaje, elección de modelito, para ir a la Biblioteca.

Y el último paso es que estás terminando la asquerosa carrera y te da pena irte porque el pueblo es simple y siempre hay un pijo del que reírte cuando estás de bajón.

Nunca más...

Nunca más...

Estando en Burgos con mis amigos, tuve una sensación extraña. Fui consciente de que el tiempo pasaba y me asusté al darme cuenta de que nunca más estaría allí siendo una chavala despreocupada.

Estando en aquel mirador, algo se me rompió dentro, algo se me apagó para siempre. Tuve la certeza de que nunca más sería tan libre como en aquel momento.

Cuando pasan estas cosas, puedes tomar dos decisiones:

1) Amargarte el viaje.
o
2) Asumirlo y disfrutar.

Yo intenté hacer lo segundo, pero el regusto amargo se ha quedado pegado hasta en las fotografías.

*** Canción de la pérdida de la libertad: “Changes” de David Bowie ***

Burgos

Burgos

Como ya sabéis, este puente he estado en Burgos. Que en principio es una ciudad que no apetece, porque sólo el nombre ya da frío. Pero resulta que este año he conocido a muchos burgaleses con los que he conectado y me apetecía conocerlo.

Suelo tener suerte en los viajes y ha hecho un tiempo del carajo, con su sol mañanero, su poquito de bochorno y por las noches esa brisilla refrescante con olor a yerba.

Es un sitio curioso, con bastantes cosas que ver: La catedral (que me pareció igual de aburrida que todas las catedrales), la Cartuja (que me encantó porque tiene tres o cuatro puertas que da gloria de verlas), las Huelgas, el Castillo (con una vista desde el Mirador que te deja impactada), el Espolón, Fuentes Blancas, San Pedro de Cardeña (donde compramos lentejas de los monjes), la estatua del Cid, la puerta del Salón de Recreo (que es una maravilla como ArtDecó).

Y luego tiene muchos bares de tapas, cafés para leer tranquilo, bastantes librerías y calles peatonales para pasear. En Burgos la gente es muy apañada, la comida es muy rica, el vino es bueno, no hay demasiado ruido de coches y lo más importante, es una escapada perfecta para perderse un fin de semana.

¿Puedo saludar? A Elena, Jose, Gonzalo, Oscar, Marta, Delia, Lorena, Agustín, Amparo, Ja, Rebe, Juan y Alberto. Besillos a todos, que me ha encantado compartirlo con vosotros...

*** Canción de Burgos: “Sin documentos” de Los Rodríguez ***

Rubaiyat

Rubaiyat

Un poco de pan
un poco de agua fresca
la sombra de un árbol
y tus ojos.

No hay sultán más feliz que yo
ni mendigo más triste.

(Omar Khayyam)

Involucionando

Involucionando

Me he ido a Málaga este fin de semana a ver a mis padres, que los tengo abandonados. Suelo ir una vez al mes y en mis ausencias mi padre envejece años, mi madre los rejuvenece, mi abuela y mi tía se quedan igual y la ciudad sigue estancada.

Cuando voy, soy otra Julia. Más complaciente, más aburrida, más manejable, más sumisa al fin y al cabo. No me gusta nada verme desde esa perspectiva. No me gusta quién soy allí. Es como si el ambiente de mi casa no me dejase evolucionar, no me dejase equivocarme.

Y cuando me monto en el tren que me trae de vuelta, respiro triste por dejar a mi madre sola ante el peligro, pero ya estoy fuera del muro familiar y puedo ser YO.

*** Canción del día: “Palabras para Julia” de Los Suaves ***

Federico García Lorca

Federico García Lorca

*** Copla del día: “Los cuatro muleros” de Estrella Morente ***

Federico García Lorca consigue conmigo algo muy difícil, que es emocionarme siempre. Con ese lenguaje directo y visceral pero delicadamente musical al tiempo.

Recuerdo que leí el Romancero Gitano muy pequeña, quizás tenía 7 u 8 años. Y me sorprendió tanto que unas pocas letras juntas pudiesen contar tantas historias, que aún hoy me dura el abatimiento.

Esta noche ha venido el niño, y me ha pedido que le leyese algo... Y el Romance de la luna, luna me ha sonado a nuevo. Luego El Romance Sonámbulo, más tarde El Prendimiento de Antoñito el Camborio en el camino de Sevilla y La Muerte de Antoñito el Camborio y he terminado con La casada infiel; que es de mis poemas preferidos, porque es tan íntimo y está escrito con tanto amor, que enternece.

Y me acabo de dar cuenta que nunca había leído a Lorca para nadie. Y ha sido precioso...

La casada infiel

Y que yo me la llevé al río
creyendo que era mozuela,
pero tenía marido.

Fue la noche de Santiago
y casi por compromiso.
Se apagaron los faroles
y se encendieron los grillos.

En las últimas esquinas
toqué sus pechos dormidos,
y se me abrieron de pronto
como ramos de jacintos.

El almidón de su enagua
me sonaba en el oído,
como una pieza de seda
rasgada por diez cuchillos.

Sin luz de plata en sus copas
los árboles han crecido
y un horizonte de perros
ladra muy lejos del río.

Pasadas las zarzamoras,
los juncos y los espinos,
bajo su mata de pelo
hice un hoyo sobre el limo.

Yo me quité la corbata.
Ella se quitó el vestido.
Yo el cinturón con revólver.
Ella sus cuatro corpiños.

Ni nardos ni caracolas
tienen el cutis tan fino,
ni los cristales con luna
relumbran con ese brillo.

Sus muslos se me escapaban
como peces sorprendidos,
la mitad llenos de lumbre,
la mitad llenos de frío.

Aquella noche corrí
el mejor de los caminos,
montado en potra de nácar
sin bridas y sin estribos.

No quiero decir, por hombre,
las cosas que ella me dijo.
La luz del entendimiento
me hace ser muy comedido.

Sucia de besos y arena
yo me la llevé del río.
Con el aire se batían
las espadas de los lirios.

Me porté como quién soy.
Como un gitano legítimo.
La regalé un costurero
grande, de raso pajizo.

Y no quise enamorarme
porque teniendo marido
me dijo que era mozuela
cuando la llevaba al río.

Trozos de Málaga

Trozos de Málaga

. La calle San Agustín embadurnada de luz cegadora
. El puesto de yerbabuena y limones del Mercado Central
. Las buganvillas
. El cielo azul sin nubes
. Los pequeños barcos meciéndose cadenciosos
. Las palmeras
. El té moruno
. La vista desde el Parador
. El pescado recién traído en una trainera
. Las biznagas
. Un vinito dulce en el Pimpi
. La estatua de Ibn Gabirol entre magnolios
. La calle Beatas de noche con amigos
. Un kebab chorreante a las 6 de la mañana, de vuelta a casa
. Calle Larios
. Los tomates que saben a tomates
. El Cortijo Bacardí
. Los conciertos en la playa con luna llena

*** Canción del día: "A canela y clavo" de El Lebrijano ***

Presa

Presa

Con alas pero sin agujero por el que salir a usarlas, con ilusión sin motivo, con lágrimas de penas interminables.

Estas paredes enjaulan mi alma rebelde. Me retiene el olor de familiaridad de todo esto. La cómoda inercia de lo conocido.

Pero el fantasma de la libertad me silba desde fuera, en forma de viento que podría rozar mi cara, de las hojas que se prenderían en mi pelo, del eco de los búhos guardianes.

Y entonces vuelvo a mirarme y me siento como un cojín (relleno de algo cuyo único sentido es dar forma a lo que lo envuelve). Estoy harta de todo lo que me rodea. Pero el tedio que me acompaña, me dice que también estaría harta de cualquier otra cosa. No es consecuencia el tedio, es un estado por sí mismo. Es un estado pétreo e inamovible. Casi tan pesado como la subjetividad...